
Este espacio es de un grupo de Acompañantes Terapeuticos de Paraná, Entre Ríos (Argentina). Egresados de la Universidad Autónoma de Entre Ríos. Universidad que otorga titulo Universitario y matricula habilitante para el desempeño profesional como trabajadores de Salud.
viernes, 24 de abril de 2009
jueves, 23 de abril de 2009

jornada
HOSPITAL ANTONIO ROBALLOS INVITA A PARTICIPAR:
JORNADA DE ACTUALIZACIÓN PARA PREVENCIÓN DE SUICIDIO
ORGANIZA: PROGRAMA PROVINCIAL PREVENCION DEL SUICIDIO
DIRECCION DE SALUD MENTAL SECRETARIA DE SALUD
SERVICIO DE GUARDIA HOSPITAL “DR. ANTONIO
ROBALLOS”
DESTINADO A: Profesionales del Hospital “Dr. Antonio Roballos”.
Abierto a las instituciones locales relacionados con la temática.
LUGAR: Aula Magna, Hospital “Dr. Antonio Roballos”.
OBJETIVOS:
- Construir un espacio donde pueda trabajarse interdisciplinariamente la problemática del suicidio.
- Posibilitar el encuentro entre distintos profesionales, para intercambiar criterios.
- Brindar un espacio de contención a los trabajadores que se enfrentan con ésta problemática.
- Reducir la cantidad de suicidio, intentos y re-intento.
- Mejorar la evaluación del riesgo suicida en los pacientes como estrategia de Prevención.
- Tomar conciencia de la importancia de mejorar el diagnóstico, la atención y seguimiento de los pacientes psiquiátricos para la Prevención del
Suicidio, recomendado por la OMS.
METODOLOGIA: Taller. Con temáticas específicas sobre la Prevención del
Suicidio en un Hospital Monovalente.
FECHA DE REALIZACION: Últimos Viernes de cada mes, hasta Agosto 2009.
Viernes 24 se pasa a lunes 4 de mayo.
HORARIOS: 9:00 HS. A 12:30 HS.
COORDINADORA:
Lic. Irene Carola Fuchs,
Coordinadora del Programa Provincial de Prevención del Suicidio.Gratuito. Se entregaran certificados.
“JORNADAS DE ACTUALIZACION EN PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA Y EL SUICIDIO”
Salón de la Cooperativa de Agua Potable de la ciudad de Colonia Avellaneda, Paraná Campaña,
27 de Mayo y 3 de Junio
9:00 a 12:30 hs.
Confirmar la asistencia
4209610 4840955 o por e-mail: prev.suicidioentrerios@hotmail.com
martes, 21 de abril de 2009
Hospital Borda
En el Hospital Neuropsiquiátrico José T. Borda funciona un programa de alta, donde algunos pacientes trabajan el tema de su externación.
Se hacen distintas actividades y una de ellas es la de los 'Molineros del Borda'.
Aquí fabrican papel artesanal con el cual hacen tarjetas de casamiento,
de cumpleaños, personales, diplomas y varias cosas más. Tienen muy buena calidad de papel y buenos precios.
La propuesta es que este
emprendimiento pueda hacerse conocer cada vez más. Ellos necesitan
trabajar, y cada producción que hacen y venden es un ingreso y esto, como para cualquier persona, es necesario y gratificante para ellos.
Estamos enviando la dirección de mail y el teléfono para que cualquiera que necesite alguna tarjeta pueda comunicarse:
molinerosdelborda@yahoo.com.ar
o al teléfono: 4304-5546
http://www.molinerosdelborda.com.ar/
Les agradecemos a todos la colaboración en esta tarea.
EL HOSPITAL BORDA TE LO AGRADECE
jueves, 2 de abril de 2009
Escritos:
APOLOGÍA DE
Si algo recorre la totalidad de este texto, definitivamente eso es la alusión a las marcas . Pero no sólo como meros comentarios/señalamientos, sino como un posicionamiento y una apuesta a cierta estrategia de intervención. De hecho, al comienzo de cualquier escrito, solemos ubicarnos: mostrar cuáles son nuestras marcas, a partir de las cuales comienza nuestro discurso. Así, no es sin consecuencias el uso particular de las palabras, conceptos y expresiones, ya que cada uno de ellos delimitan aún más nuestro posicionamiento tanto teórico como coyuntural.
Proponemos un recorrido en etapas (este texto no representa la totalidad del camino a transitar), donde comenzando de una idea muy general –que por momentos pareciera diluirse– el lector pueda perderse gracias a los disparadores que abren nuevos senderos e indican intertextualidades…
Recordemos que somos "amasijos de instituciones ", que vivimos recorriendo esos "valles de pasiones " que nos moldean y cobijan. Del mismo modo tengamos en cuenta el doble juego de implicación: la institución-como-formadora y nosotros como- formadores-de-la-institución (en tanto le permitimos tomar forma). Así, ya sea con mayor o menor flexibilidad, transcurrimos transitando y siendo transitados por muchas instituciones que nos dejan marcas, algunas dulces, otras amargas, ya duraderas, ya efímeras... También podríamos aventurar en este punto, que se podría considerar como un índice de implicación la profundidad de la marca dejada por esa institución.
Ahora bien, si nos remitimos a la facticidad de los hechos, nos encontramos con que jamás estamos en contacto directo con la institución sino que lo hacemos a través de sus actores, quienes encarnan y dan cuerpo a esa estructura normativa.
De esto deducimos que desde el principio nos hallamos ante un interjuego de tres elementos: uno, el actor (o dos actores entre sí) y la institución como ley. ¿Es acaso necesaria esta trina reunión? Si no existiera el corpus organizativo, probablemente resultaría imposible el mutuo entendimiento de dos sujetos (de hecho, al hablar de un código en común que les permita conversar y 'entender' lo que se dicen, ya estaríamos en presencia de la institución de la lengua). Es más, es tal la implicación que tenemos con las instituciones modernas que sólo podemos pensar su inexistencia en potencial, planteándola como una abstracción de alto nivel, puesto que hemos sido formados en el interior de instituciones y pareciera ser que uno de los objetivos de una institución es su autoperpetuación –gracias a sus actores–. Un punto más a destacar en relación a las instituciones es su movimiento bipartito: simultáneamente restringe y habilita. Esta característica podemos extrapolarla igualmente a la ley en sí. Con esto estaríamos devolviendo a la ley una función esencial que generalmente parece quedar soslayada en la focalización del
"distribuir, separar, prohibir”. Si sólo de eso se tratara, habría perdido eficacia al poco tiempo de su propia instalación.
Hasta aquí podríamos encontrar en el recuento de nuestro viaje algunas palabras claves: marca, terceridad y actores. ¿Cómo ponerlas a jugar para que nos delineen un nuevo camino interesante para reflexionar? Atrevámonos a continuar el recorrido y señalemos el resorte de
Una primera aproximación sería preguntarnos si los actores deben instalar una marca de la terceridad o si deben sondear la existencia de ciertas marcas que permitan que la terceridad cobre eficacia. Considero personalmente que las opciones no son mutuamente excluyentes: la terceridad-institucional requiere como requisito de funcionalidad obrar sobre sujetos que posean ciertas marcas que ella toma como supuestos , en base a los cuales desarrolla sus líneas directrices de intervención (las que se adaptan luego al caso por caso). Una vez que se ha dado cuenta de esas marcas-mínimas-indispensables para el atravesamiento institucional, comenzará la tarea de la fragua de una nueva marca, que implique el paso por esa institución: 'hacer carne ' un recorrido, reconocer a esa terceridad como una autoridad, ejercida por sus actores (en su papel de representantes de la autoridad-institucional). Es más, si de marcas hablamos, aquellos supuestos básicos subyacentes en los que se sostiene la institución, hacen referencia a sus propias marcas, a aquellas improntas que dieron motivo a su formación, a su creación y al particular planteamiento de sus objetivos y sus reglamentaciones.
En tanto se nos presenta
Tomaremos, asimismo, una segunda posible acepción del 'texto sin sujeto ', a saber: que no habría un sujeto al que utilice como referente. Si bien constituye una lectura más complicada de la afirmación, no por ello debe ser descartada.
Llegaríamos nuevamente al planteamiento de un 'sujeto ideal' sobre el que se aplicarían los devenires de
Tampoco quedamos exentos, claro está, de los efectos de los eufemismos. En un escenario dispuesto de este modo, como Acompañantes Terapéuticos que desarrollamos nuestra labor en medio del escenario institucional, quedamos tensionados entre las tres figuras que señalábamos anteriormente: como marca de la institución (en tanto nuestra ubicación tiene cierta historia y a la vez pretende promover la instalación de cierto registro en el sujeto), como terceridad (desde la
perspectiva del sujeto, como alguien distinto al familiar y al psicólogo/psiquiatra; desde nuestra visión, insertos dentro del marco organizacional en el que las normas institucionales actúan como una terceridad-autoridad) y como actor (ya que tenemos una posición específica dentro del ordenamiento institucional y desde allí ejercemos nuestra función de agente). Sistema de fuerzas que no pueden componerse en una resultante: permanecen en un interjuego constante... Surge de ello el lugar del Acompañante Terapéutico como interpelador (in)dependiente.
Como vemos, no podemos desprendernos totalmente de la implicación institucional, pero eso no significa que no se pueda cuestionar su funcionamiento.
Para definir una posición más comprensible, podríamos usar la imagen de un asesor interno : asesor por cuanto brinda la idea de exterioridad, interno en tanto está incluido en el discurso institucional.
Debemos rescatar la singularidad del encuentro con el otro, permitiendo el surgimiento de un plus que exceda la sola reunión por obligación, entendiéndose ambos sujetos como necesariamente subordinados al imperio de la autoridad institucional, pero no por eso sometidos completamente a ella. Entiendo por esto, la búsqueda de la instalación de una marca que tiene como antecedente un
'desajuste ' de la organización de la autoridad. Por tanto, no reducir a un sujeto a los motivos/diagnóstico de un tratamiento/internación, sino considerarlo como un hecho complejo que requiere ciertas consideraciones particulares y a quien hay que habilitarlo para que habite la palabra...
Para finalizar, quisiera recordar la necesariedad del corrimiento del lugar de Sujeto Supuesto Poder, desde el que más que transferencia deberíamos hablar de sometimiento. Como sujetos sometidos a la ley de un tercero debemos propiciar la instauración de un espacio de escucha y de habilitación, que no focalice sobre un hecho sino que permita dar cuenta de una historia personal y compleja.
Seguramente para que esto así ocurra, debe haber invertido allí mismo mucho del deseo, enmascarado como apuesta al dispositivo y al otro.
Escrito por: Matías Daniel Bargas Ackermann (Acompañante Terapéutico)